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Rabdomiosarcoma infantil
Summary Type: Treatment
Summary Audience: Health professionals
Summary Language: Spanish
Summary Description: Resumen de información revisada por expertos acerca del tratamiento del rabdomiosarcoma infantil.
Rabdomiosarcoma infantil
Información general
Este sumario informativo sobre el tratamiento del cáncer provee un compendio que abarca tanto el diagnóstico,
la clasificación, tratamiento y pronóstico del rabdomiosarcoma infantil.
El Instituto Nacional del Cáncer provee los sumarios de tratamiento con información oncológica pediátrica del PDQ como un servicio público para aumentar el grado de accesibilidad de información con base científica entre el personal sanitario, pacientes y el público en general. Estos sumarios son periódicamente actualizados conforme a los más recientes descubrimientos publicados en la literatura especializada por un Consejo editorial conformado por especialistas en oncología y pediatría. La información contenida en este enlace está en inglés.
El cáncer es poco común en los niños y adolescentes. Los niños y adolescentes con
cáncer deben ser referidos a centros médicos que cuenten con un personal médico
multidisciplinario de especialistas en cáncer con amplia experiencia en el
tratamiento de los cánceres que aparecen durante la niñez y la adolescencia.
Dicho personal debe tener un enfoque que incorpore la pericia del médico de cabecera,
subespecialistas en cirugía pediátrica, radiooncólogos y hematólogos pediatras,
especialistas en rehabilitación, especialistas en enfermería pediátrica,
trabajadores sociales y otros, con el fin de asegurarse de que los pacientes
reciban el tratamiento, apoyo terapéutico y rehabilitación que determinen una
calidad de vida y supervivencia óptima. (Para obtener información específica sobre los cuidados médicos de apoyo para niños y adolescentes con cáncer, consultar los sumarios del PDQ sobre el Cuidado médico de apoyo).
Las pautas para los centros de cáncer pediátrico y su
función en el tratamiento del paciente pediátrico con cáncer han sido delineados
por la Academia Estadounidense de Pediatría.1 En estos centros oncológicos
pediátricos, se llevan a cabo ensayos clínicos para la mayoría de los cánceres
que se presentan en niños y adolescentes, y a la mayoría de los pacientes o
familiares se les ofrece la oportunidad de participar en estos ensayos. Estos
ensayos clínicos para niños y adolescentes están diseñados generalmente para
comparar lo que se considera una terapia potencialmente mejor con la terapia que
se considera estándar. La mayor parte del progreso en la identificación
de terapias curativas para el cáncer infantil, se ha logrado a través de ensayos
clínicos. Para mayor información sobre ensayos clínicos en curso, consulte el portal de Internet del NCI.
(Nota: La información contenida en este enlace solo está disponible en inglés.)
En décadas recientes, se ha notado una dramática mejoría en la supervivencia de niños y adolescentes con cáncer. Los supervivientes de cáncer tanto niños como adolescentes, necesitan un seguimiento cercano ya que los efectos secundarios de la terapia anticáncer podrían persistir o desarrollarse meses o años después del tratamiento. (Consultar el sumario del PDQ sobre los Efectos tardíos del tratamiento anticanceroso en la niñez para recibir información específica sobre la incidencia, tipo y monitoreo de los efectos tardíos en niños y adolescentes supervivientes de cáncer).
El rabdomiosarcoma infantil, un tumor maligno de tejido blando de origen
musculoesquelético, representa aproximadamente el 3,5% de los casos de cáncer en
niños de 0 a 14 años de edad, y 2% entre adolescentes y adultos jóvenes entre 15
a 19 años de edad.2,3 Es una enfermedad generalmente curable en la mayoría de los niños que
reciben terapia de modalidad combinada, con una supervivencia a 5 años de más del 70% después del
diagnóstico.4,5,6 Las recaídas son poco frecuentes después de 5 años de supervivencia sin enfermedad, con un tasa de efectos tardíos de 9% a los 10 años. Las recaídas sin embargo, son más frecuentes en pacientes que originalmente tenían enfermedad en estadio III o estadio IV y tumores grandes.7 Los sitios primarios más comunes donde aparece el
rabdomiosarcoma son la cabeza y el cuello (por ejemplo el parameníngeo, órbita,
faríngeo, etc.), el conducto genitourinario, y las extremidades.4,5 Otros
sitios primarios menos comunes son el tronco, la paredes torácicas, abdomen (incluyendo el retroperitoneo y tracto biliar) y la región de
perineo/ano.
La mayoría de casos de rabdomiosarcoma se presentan de forma esporádica
sin ningún factor de riesgo o de predisposición reconocible 8 a pesar de que
una pequeña porción de estos, están relacionados con factores genéticos. Entre
estos factores tenemos el síndrome de susceptibilidad al cáncer Li-Fraumeni (con
mutación en la línea germinal p53
),9,10 neurofibromatosis tipo I,11,12,13 y el
síndrome Beckwith-Wiedemann (el tumor de Wilms y el hepatoblastoma
se les relaciona más comúnmente con este último síndrome).14,15,
El pronóstico para un niño o adolescente con rabdomiosarcoma se relaciona con la
edad del paciente, sitio de origen, resecabilidad, presencia de metástasis, número de sitios metastásicos, el grado e histopatología de la enfermedad,4,5,16,17,18,19,20,21 y las
características biológicas únicas de las células tumorales del
rabdomiosarcoma. Más abajo se describe brevemente ejemplos de los factores tanto
clínicos como biológicos con importancia pronóstica potencial o probada.
- La administración de una terapia intensiva como dosis completa de radiación y la quimioterapia adecuada acorde a la posología en niños menores de 1 año, podría representar un problema en términos de la capacidad del médico para administrar dicha terapia. Por tanto el resultado podría verse adversamente afectado.6,22 Los niños entre 1 y 9 años de edad tienen la mejor tasa de supervivencia general.17,
- Los sitios primarios con un pronóstico más favorable incluyen la órbita, la
cabeza y el cuello no parameníngeo, paratestis y vagina (ni de la vejiga, ni de la
próstata genitourinaria) y el tracto biliar.4,5,23,24,25,
- La carga tumoral al momento del diagnóstico tiene importancia pronóstica. Los
pacientes con tumores más pequeños (<5 cm) tienen una supervivencia mayor
comparada con niños con tumores más grandes; los niños con
enfermedad metastásica en el diagnóstico tienen el pronóstico más precario.4,23,26 La importancia pronóstica de la enfermedad metastásica es modificada
por la histología del tumor (embrional favorable) y el número de sitios metastásicos.19 De forma similar, los pacientes con
enfermedad metastásica y con tumores genitourinarios primarios (que no sean de la
vejiga o próstata) tienen un resultado mas favorable que los pacientes con
enfermedad metastásica y tumores primarios en otros lugares.27 Además, los
pacientes que de otra manera muestran enfermedad localizada pero con un
demostrado compromiso de los ganglios linfáticos regionales, tienen un pronóstico
más precario que los pacientes sin compromiso de los ganglios regionales.28,29,
- El grado de extensión de la enfermedad después del procedimiento quirúrgico
primario (por ejemplo, el grupo clínico) también está correlacionado con el
resultado.4 En el estudio de Intergroup Rhabdomyosarcoma Study (IRS) III, los
pacientes con enfermedad residual macroscópica después de la cirugía inicial
(grupo clínico III) tuvieron tasas de supervivencia a 5 años de aproximadamente
70% comparado con una tasa de supervivencia a 5 años mayor de 90% en pacientes
que no tuvieron tumor residual después de la cirugía (grupo clínico I) y una tasa de
supervivencia a 5 años de aproximadamente 80% para pacientes que presentaron
tumor residual microscópico después de la cirugía (grupo clínico II).4,16,
- El subtipo alveolar prevalece más entre los pacientes con características
clínicas menos favorables (por ejemplo, menos de 1 año o más de 10 años,
extremidades primarias, y enfermedad metastásica), y generalmente está
relacionado con el más precario de los resultados. En los estudios IRS-I e
IRS-II, el subtipo alveolar se asoció con un resultado menos favorable aun en los
pacientes cuyo sitio primario fue completamente resecado (grupo clínico I).24
Sin embargo, no se observaron diferencias estadísticamente significativas de
supervivencia para el subtipo histopatológico cuando se analizaron todos los
pacientes con rabdomiosarcoma,30 como tampoco se observaron diferencias por
subtipo histológicos en un grupo grande de niños alemanes con
rabdomiosarcoma.23 En el estudio IRS-III, el resultado para pacientes con
tumores del grupo clínico I y subtipo alveolar fue similar al de otros
pacientes con tumores del grupo clínico I, pero los pacientes con subtipo
alveolar recibieron terapia más intensiva.4
- Los pacientes con sarcoma indiferenciado han estado aptos para participar en los ensayos de rabadomiosarcoma coordinados por el Grupo de Estudio Intergrupal del rabdomiosarcoma (IRSG, por sus siglas en inglés) y el Grupo de Oncología Infantil (COG, por sus siglas en inglés). La razón que se utilizó para su inclusión fue la observación de que los pacientes con sarcoma indiferenciado tienen sitos de enfermedad y resultados similares a los pacientes con rabdomiosarcoma alveolar (ARMS, por sus siglas en inglés). En ensayos terapéuticos para adultos con sarcoma de tejido blando, los pacientes con sarcoma indiferenciado están incluidos con todas las otras histologías y tratados de manera similar. El tratamiento contemporáneo del sarcoma de tejido blando en adultos, utiliza ifosfamida y doxorrubicina, algunas veces con la adición de otros fármacos quimioterapéuticos, cirugía y radioterapia. No existen datos para comparar estos dos enfoques.
Debido a que el tratamiento y el pronóstico dependen en parte de la histología y genética molecular del tumor, es necesario que el tejido tumoral sea revisado por patólogos con
experiencia en la evaluación y diagnóstico de tumores infantiles. Además, la
diversidad de sitios primarios, la existencia de tratamientos quirúrgicos y
radioterapéuticos especiales para cada sitio primario y la subsiguiente
rehabilitación específica a cada sitio recalca la importancia de tratar a niños
con rabdomiosarcoma en centros médicos con experiencia en todas las modalidades
terapéuticas.
1 Guidelines for the pediatric cancer center and role of such centers in diagnosis and treatment. American Academy of Pediatrics Section Statement Section on Hematology/Oncology. Pediatrics 99 (1): 139-41, 1997.
2 Gurney JG, Severson RK, Davis S, et al.: Incidence of cancer in children in the United States. Sex-, race-, and 1-year age-specific rates by histologic type. Cancer 75 (8): 2186-95, 1995.
3 Ries LA, Kosary CL, Hankey BF, et al., eds.: SEER Cancer Statistics Review, 1973-1996. Bethesda, Md: National Cancer Institute, 1999. Also available online. Last accessed April 19, 2007.
4 Crist W, Gehan EA, Ragab AH, et al.: The Third Intergroup Rhabdomyosarcoma Study. J Clin Oncol 13 (3): 610-30, 1995.
5 Maurer HM, Gehan EA, Beltangady M, et al.: The Intergroup Rhabdomyosarcoma Study-II. Cancer 71 (5): 1904-22, 1993.
6 Crist WM, Anderson JR, Meza JL, et al.: Intergroup rhabdomyosarcoma study-IV: results for patients with nonmetastatic disease. J Clin Oncol 19 (12): 3091-102, 2001.
7 Sung L, Anderson JR, Donaldson SS, et al.: Late events occurring five years or more after successful therapy for childhood rhabdomyosarcoma: a report from the Soft Tissue Sarcoma Committee of the Children's Oncology Group. Eur J Cancer 40 (12): 1878-85, 2004.
8 Gurney JG, Young JL Jr, Roffers SD, et al.: Soft tissue sarcomas. In: Ries LA, Smith MA, Gurney JG, et al., eds.: Cancer incidence and survival among children and adolescents: United States SEER Program 1975-1995. Bethesda, Md: National Cancer Institute, SEER Program, 1999. NIH Pub.No. 99-4649., pp 111-123. Also available online. Last accessed July 20, 2006.
9 Li FP, Fraumeni JF Jr: Rhabdomyosarcoma in children: epidemiologic study and identification of a familial cancer syndrome. J Natl Cancer Inst 43 (6): 1365-73, 1969.
10 Diller L, Sexsmith E, Gottlieb A, et al.: Germline p53 mutations are frequently detected in young children with rhabdomyosarcoma. J Clin Invest 95 (4): 1606-11, 1995.
11 Matsui I, Tanimura M, Kobayashi N, et al.: Neurofibromatosis type 1 and childhood cancer. Cancer 72 (9): 2746-54, 1993.
12 Hartley AL, Birch JM, Marsden HB, et al.: Neurofibromatosis in children with soft tissue sarcoma. Pediatr Hematol Oncol 5 (1): 7-16, 1988.
13 Gripp KW, Scott CI Jr, Nicholson L, et al.: Five additional Costello syndrome patients with rhabdomyosarcoma: proposal for a tumor screening protocol. Am J Med Genet 108 (1): 80-7, 2002.
14 Samuel DP, Tsokos M, DeBaun MR: Hemihypertrophy and a poorly differentiated embryonal rhabdomyosarcoma of the pelvis. Med Pediatr Oncol 32 (1): 38-43, 1999.
15 DeBaun MR, Tucker MA: Risk of cancer during the first four years of life in children from The Beckwith-Wiedemann Syndrome Registry. J Pediatr 132 (3 Pt 1): 398-400, 1998.
16 Smith LM, Anderson JR, Qualman SJ, et al.: Which patients with microscopic disease and rhabdomyosarcoma experience relapse after therapy? A report from the soft tissue sarcoma committee of the children's oncology group. J Clin Oncol 19 (20): 4058-64, 2001.
17 Joshi D, Anderson JR, Paidas C, et al.: Age is an independent prognostic factor in rhabdomyosarcoma: a report from the Soft Tissue Sarcoma Committee of the Children's Oncology Group. Pediatr Blood Cancer 42 (1): 64-73, 2004.
18 Breneman J, Anderson J, Donaldson S, et al.: Prognostic factors and outcome in children with metastatic rhabdomyosarcoma - a report from the Intergroup Rhabdomyosarcoma Study IV. [Abstract] Int J Radiat Oncol Biol Phys 51 (3 suppl 1): A-210, 118, 2001.
19 Breneman JC, Lyden E, Pappo AS, et al.: Prognostic factors and clinical outcomes in children and adolescents with metastatic rhabdomyosarcoma--a report from the Intergroup Rhabdomyosarcoma Study IV. J Clin Oncol 21 (1): 78-84, 2003.
20 La Quaglia MP, Heller G, Ghavimi F, et al.: The effect of age at diagnosis on outcome in rhabdomyosarcoma. Cancer 73 (1): 109-17, 1994.
21 Punyko JA, Mertens AC, Baker KS, et al.: Long-term survival probabilities for childhood rhabdomyosarcoma. A population-based evaluation. Cancer 103 (7): 1475-83, 2005.
22 Ferrari A, Casanova M, Bisogno G, et al.: Rhabdomyosarcoma in infants younger than one year old: a report from the Italian Cooperative Group. Cancer 97 (10): 2597-604, 2003.
23 Koscielniak E, Jürgens H, Winkler K, et al.: Treatment of soft tissue sarcoma in childhood and adolescence. A report of the German Cooperative Soft Tissue Sarcoma Study. Cancer 70 (10): 2557-67, 1992.
24 Crist WM, Garnsey L, Beltangady MS, et al.: Prognosis in children with rhabdomyosarcoma: a report of the intergroup rhabdomyosarcoma studies I and II. Intergroup Rhabdomyosarcoma Committee. J Clin Oncol 8 (3): 443-52, 1990.
25 Spunt SL, Lobe TE, Pappo AS, et al.: Aggressive surgery is unwarranted for biliary tract rhabdomyosarcoma. J Pediatr Surg 35 (2): 309-16, 2000.
26 Lawrence W Jr, Anderson JR, Gehan EA, et al.: Pretreatment TNM staging of childhood rhabdomyosarcoma: a report of the Intergroup Rhabdomyosarcoma Study Group. Children's Cancer Study Group. Pediatric Oncology Group. Cancer 80 (6): 1165-70, 1997.
27 Koscielniak E, Rodary C, Flamant F, et al.: Metastatic rhabdomyosarcoma and histologically similar tumors in childhood: a retrospective European multi-center analysis. Med Pediatr Oncol 20 (3): 209-14, 1992.
28 Lawrence W Jr, Hays DM, Heyn R, et al.: Lymphatic metastases with childhood rhabdomyosarcoma. A report from the Intergroup Rhabdomyosarcoma Study. Cancer 60 (4): 910-5, 1987.
29 Mandell L, Ghavimi F, LaQuaglia M, et al.: Prognostic significance of regional lymph node involvement in childhood extremity rhabdomyosarcoma. Med Pediatr Oncol 18 (6): 466-71, 1990.
30 Lawrence W Jr, Gehan EA, Hays DM, et al.: Prognostic significance of staging factors of the UICC staging system in childhood rhabdomyosarcoma: a report from the Intergroup Rhabdomyosarcoma Study (IRS-II). J Clin Oncol 5 (1): 46-54, 1987.
Clasificación celular
El rabdomiosarcoma puede estar dividido en varios subtipos histológicos:
embrionario, el subtipo botrioide del rabdomiosarcoma embrionario, alveolar y pleomorfa.1,2 El subtipo embrionario es el subtipo más frecuentemente observado en niños,
representando aproximadamente un 60% a 70% de los rabdomiosarcomas infantiles.1
Los tumores con histología embrionaria surgen típicamente en la cabeza y en la
región del cuello o en el tracto genitourinario, aunque pueden ocurrir en
cualquier sitio primario. Los tumores botrioide representan aproximadamente el 10%
de los casos de rabdomiosarcomas y estos son tumores embrionales que surgen bajo
la superficie mucosa de los orificios corporales tales como la vagina, vejiga,
la nasofaringe, y el tracto biliar. La variante de células fusiformes de
los rabdomiosarcomas embrionales se observa con mayor frecuencia en el sitio
paratesticular.3 Tanto los subtipos botriode como el fusiforme celular se les
asocia con un resultado favorable.2 Aproximadamente el 20% de los niños
con rabdomiosarcoma tienen el tipo subalveolar; se nota un aumento de este
subtipo entre adolescentes y en pacientes con sitios primarios que incluyen las
extremidades, tronco y región perineo/perianal.1 Los sarcomas de tejido
blando no diferenciados también se presentan en los niños y se tratan de manera
similar a aquellos con rabdomiosarcoma alveolar. Rabdomiosarcoma polimorfo ocurre
predominantemente en pacientes de 30 a 50 años y rara vez se ve en niños.
Las histologías embrionales y alveolares tienen características moleculares
distintivas que han sido usadas para la confirmación del diagnóstico y que
pudieran ser útiles en el futuro para monitorear la enfermedad residual mínima durante el tratamiento.4,5,6 Hay desplazamientos únicas entre el gen FKHR en el cromosoma 13 y ya sea el gen
PAX3 en el cromosoma 2 o el gen PAX7 en el cromosoma 1 que son características del
rabdomiosarcoma alveolar.4,7 Los desplazamientos que involucran el gen PAX3 se
presentan en aproximadamente 55% de los casos de rabdomiosarcoma alveolar, mientras que el gen PAX7 parece participar en 20% de los casos.4 Entre los pacientes con histología alveolar y enfermedad metastásica, parece irles mejor a aquellos con el gen PAX7 afectado.8 En
los casos alveolares acompañados del gen PAX3, los pacientes son de mayor edad y tienen una mayor incidencia de tumores infiltrantes (T2). Los casos alveolares relacionados con el gen PAX7 parecen presentarse en los pacientes a una edad más temprana y podrían tener una supervivencia sin complicaciones más prolongada que los relacionados con el reordenamiento genético PAX3.8,9,10 Por otro lado, los
tumores embrionales con frecuencia muestran pérdida del material genómico
específico en el brazo corto del cromosoma 11.7,11,12 La pérdida consistente de
material genómico de la región del cromosoma 11p15 en los tumores embrionales
sugieren la presencia de un gen supresor tumoral, a pesar de que dicho gen no ha sido identificado todavía. En el rabdomiosarcoma embrional, existen puntos
críticos relativamente comunes (36%) en las regiones 1p11-1q11.13,
1 Parham DM: Pathologic classification of rhabdomyosarcomas and correlations with molecular studies. Mod Pathol 14 (5): 506-14, 2001.
2 Newton WA Jr, Gehan EA, Webber BL, et al.: Classification of rhabdomyosarcomas and related sarcomas. Pathologic aspects and proposal for a new classification--an Intergroup Rhabdomyosarcoma Study. Cancer 76 (6): 1073-85, 1995.
3 Leuschner I: Spindle cell rhabdomyosarcoma: histologic variant of embryonal rhabdomyosarcoma with association to favorable prognosis. Curr Top Pathol 89: 261-72, 1995.
4 Barr FG: Molecular genetics and pathogenesis of rhabdomyosarcoma. J Pediatr Hematol Oncol 19 (6): 483-91, 1997 Nov-Dec.
5 Kelly KM, Womer RB, Barr FG: Minimal disease detection in patients with alveolar rhabdomyosarcoma using a reverse transcriptase-polymerase chain reaction method. Cancer 78 (6): 1320-7, 1996.
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7 Merlino G, Helman LJ: Rhabdomyosarcoma--working out the pathways. Oncogene 18 (38): 5340-8, 1999.
8 Sorensen PH, Lynch JC, Qualman SJ, et al.: PAX3-FKHR and PAX7-FKHR gene fusions are prognostic indicators in alveolar rhabdomyosarcoma: a report from the children's oncology group. J Clin Oncol 20 (11): 2672-9, 2002.
9 Kelly KM, Womer RB, Sorensen PH, et al.: Common and variant gene fusions predict distinct clinical phenotypes in rhabdomyosarcoma. J Clin Oncol 15 (5): 1831-6, 1997.
10 Barr FG, Qualman SJ, Macris MH, et al.: Genetic heterogeneity in the alveolar rhabdomyosarcoma subset without typical gene fusions. Cancer Res 62 (16): 4704-10, 2002.
11 Koufos A, Hansen MF, Copeland NG, et al.: Loss of heterozygosity in three embryonal tumours suggests a common pathogenetic mechanism. Nature 316 (6026): 330-4, 1985 Jul 25-31.
12 Scrable H, Witte D, Shimada H, et al.: Molecular differential pathology of rhabdomyosarcoma. Genes Chromosomes Cancer 1 (1): 23-35, 1989.
13 Gordon T, McManus A, Anderson J, et al.: Cytogenetic abnormalities in 42 rhabdomyosarcoma: a United Kingdom Cancer Cytogenetics Group Study. Med Pediatr Oncol 36 (2): 259-67, 2001.
Información sobre los estadios
Como se observó anteriormente, el pronóstico para niños con rabdomiosarcoma
depende del sitio primario de la enfermedad, tamaño, grupo de esta y el subtipo histológico.
Se han identificado Grupos de pronóstico favorable a través de estudios previos
de los Estudios Intergrupales del Rabdomiosarcoma (IRS) y se han diseñado planes de
tratamiento basados en la asignación de pacientes a diferentes grupos dependiendo
del pronóstico de cada uno. Los estudios IRS I, IRS-II, y IRS-III recomendaron planes de tratamiento basados en un
sistema de agrupamiento quirurgicopatológico definido por la extensión
de la enfermedad y por la extensión de la resección quirúrgica inicial después de
una revisión patológica del espécimen tumoral. Las definiciones de los grupos
en los estudios IRSI I-III se brindan a continuación.1,2,
- Grupo I:
Enfermedad localizada que ha sido totalmente resecada y que no involucra
una complicación ganglionar regional. Aproximadamente 13% de todos los pacientes
están en este grupo.
- Grupo III:
Enfermedad localizada residual macroscópica que incluye una resección
incompleta o biopsia solamente del sitio primario. Aproximadamente el 48% de
todos los pacientes están en este grupo.
- Grupo IV:
Hay enfermedad metastásica distante al momento del
diagnóstico. Aproximadamente el 18% de todos los pacientes están
en este grupo.
El Estudio Intergrupal del Rabdomiosarcoma (IRSG, por sus siglas en inglés) se
fusionó con el Grupo Nacional de Estudios sobre el Tumor de Wilms (NWTSG, por sus siglas en inglés) y con
los dos grupos mas grandes cooperativos de tratamiento de cáncer pediátrico para
formar así el Grupo Oncológico Infantil (COG, por sus siglas en inglés). Los nuevos protocolos para niños
con sarcoma de tejido blando lo desarrolla el Comité de sarcoma de tejido blando
del COG (STS-COG, por sus siglas en inglés).
Los protocolos actuales STS-COG utilizan un
sistema de clasificación pretratamiento basado en el sistema TNM , además del grupo, El estadio del
paciente se determina clínicamente por el lugar y tamaño del tumor primario, por
el estatus ganglioregional y por la presencia o ausencia de metástasis.
A continuación se dan unas breves definiciones para cada estadio:3,4
-
Estadio 1:
Enfermedad localizada que incluye la órbita o cabeza y cuello
(excluyendo sitios parameníngeos), o región genitourinaria (excluyendo la vejiga y la próstata),
o tracto biliar (sitios favorables).
-
Estadio 2:
Enfermedad localizada en cualquier otro sitio primario que no incluya
los nombrados en la categoría del estadio 1 (sitios no favorables). Los tumores primarios deberán medir 5 cm o menos en
diámetro y no deberá haber complicación ganglionar regional.
-
Estadio 3:
Enfermedad localizada en cualquier otro sitio primario. Estos pacientes difieren de los pacientes en el
estadio 2 porque tienen tumores primarios mayores de 5 cm o complicación
ganglioregional.
-
Estadio 4:
Enfermedad metastásica al momento del diagnóstico.
Los pacientes son asignados a protocolos de tratamiento mediante el
uso de un esquema de clasificación que combina el grupo clínico y la información
sobre el estadio que se descrita arriba. Para fines de protocolo los pacientes
se clasifican como de bajo riesgo, de riesgo intermedio, o de alto riesgo.5 La
definición general de cada uno de estas categorías se describen a continuación:
-
Riesgo bajo:
Pacientes con rabdomiosarcoma embrional localizado que se presentan
en lugares favorables (por ejemplo, en el estadio 1) (grupos I, II, y III) y pacientes con rabdomiosarcoma
embrional que se presentan en sitios desfavorables ya sea con enfermedad
completamente resecada, (como en el grupo I) o con enfermedad
microscópica residual (como en el grupo II).
-
Riesgo intermedio:
Pacientes con rabdomiosarcoma embrional que se presenta en
sitios desfavorables con enfermedad residual macroscópica (por ejemplo, en el grupo
III), pacientes con rabdomiosarcoma embrional metastásico que se
presentan en niños menores de 10 años, y pacientes con rabdomiosarcoma alveolar no
metastásico o sarcoma no diferenciado en cualquier lugar.
-
Riesgo alto:
Pacientes con rabdomiosarcoma metastático o sarcoma no diferenciado
al momento de presentación excepto los casos embrionales en niños menores de 10
años.6,
1 Crist WM, Garnsey L, Beltangady MS, et al.: Prognosis in children with rhabdomyosarcoma: a report of the intergroup rhabdomyosarcoma studies I and II. Intergroup Rhabdomyosarcoma Committee. J Clin Oncol 8 (3): 443-52, 1990.
2 Crist W, Gehan EA, Ragab AH, et al.: The Third Intergroup Rhabdomyosarcoma Study. J Clin Oncol 13 (3): 610-30, 1995.
3 Lawrence W Jr, Gehan EA, Hays DM, et al.: Prognostic significance of staging factors of the UICC staging system in childhood rhabdomyosarcoma: a report from the Intergroup Rhabdomyosarcoma Study (IRS-II). J Clin Oncol 5 (1): 46-54, 1987.
4 Lawrence W Jr, Anderson JR, Gehan EA, et al.: Pretreatment TNM staging of childhood rhabdomyosarcoma: a report of the Intergroup Rhabdomyosarcoma Study Group. Children's Cancer Study Group. Pediatric Oncology Group. Cancer 80 (6): 1165-70, 1997.
5 Raney RB, Anderson JR, Barr FG, et al.: Rhabdomyosarcoma and undifferentiated sarcoma in the first two decades of life: a selective review of intergroup rhabdomyosarcoma study group experience and rationale for Intergroup Rhabdomyosarcoma Study V. J Pediatr Hematol Oncol 23 (4): 215-20, 2001.
6 Breneman J, Anderson J, Donaldson S, et al.: Prognostic factors and outcome in children with metastatic rhabdomyosarcoma - a report from the Intergroup Rhabdomyosarcoma Study IV. [Abstract] Int J Radiat Oncol Biol Phys 51 (3 suppl 1): A-210, 118, 2001.
Aspectos generales de las opciones de tratamiento
Todos los niños con rabdomiosarcoma requieren terapia de modalidad múltiple.
Esto implica resección quirúrgica, si es posible, seguida de quimioterapia,
seguida de cirugía de segunda inspección para aquellos pacientes con tumores no
resecado inicialmente. Dado que el rabdomiosarcoma es un tumor sensible a la radioterapia y la quimioterapia, la cirugía tiende a posponerse sobre todo si esta contribuye a la desfiguración o interferencia con las funciones del órgano. La quimioterapia y posiblemente la radioterapia se administran con anticipación con la esperanza de que los resecados quirúrgicos subsiguientes resulten exitosos sin efectos secundarios indeseables. Se recomienda la radioterapia para aquellos pacientes con enfermedad residual microscópica (grupo II) y enfermedad residual macroscópica grupo III. También se recomienda para ciertos pacientes del grupo I y para aquellos pacientes que reciben quimioterapia después de la cirugía de segunda exploración. Por lo tanto, la
discusión de opciones de tratamiento para niños con rabdomiosarcoma está dividida
en secciones separadas que describen la cirugía, quimioterapia y radioterapia.
Antes de llevarse a cabo una biopsia de masa tumoral, deben realizarse estudios de imaginología, y laboratorio que sienten la bases para una evaluación. Una vez hecho el diagnóstico de rabdomiosarcoma, debe llevarse a cabo una evaluación extensiva para determinar la extensión de la enfermedad antes de empezar la terapia. Esta evaluación debe constar de rayos X, tomografía computarizada (TC) del pecho, biopsias bilaterales de médula ósea y aspirado, gammagrafía ósea, imagen por resonancia magnética de la base del cráneo y cerebro (si se trata de un tumor primario parameníngeo) y una TC del abdomen y la pelvis para aquellos tumores primarios de las extremidades inferiores o genitourinarias.
El tratamiento del rabdomiosarcoma aplicado por el Grupo de Oncología Infantil y en Europa según lo ejemplifica el Grupo de Estudios Intergrupal sobre el Rabdomiosarcoma (IRSG, por sus siglas en inglés) y el estudio de la Sociedad Internacional de Oncología Pediátrica, Tumor Mesenquimal Maligno (MMT, por sus siglas en inglés) respectivamente, difieren en sus filosofías de manejo de la enfermedad y tratamiento en general.1 En los ensayos MMT, el objetivo primario es reducir el uso de terapia local, dependiendo de la quimioterapia inicial frontal seguida de quimioterapia alterna en el caso de una respuesta precaria a la terapia inicial. Luego, se administra terapia local con un enfoque en la resección quirúrgica y se reserva la radioterapia para utilizarse solo en casos de resección incompleta, implicación ganglionar documentada, o una respuesta clínica precaria a la terapia de combinación. Este enfoque se utiliza para evitar cirugía y radiación y las morbilidades que le acompañan. La supervivencia en general es el criterio de valoración primario, en el que se acepta la posibilidad de una supervivencia sin enfermedad inferior que podría acompañar la terapia local intensiva con una mayor rutina y una utilización más temprana de la cirugía y la radioterapia. En este ensayo se acepta la necesidad de terapia de salvamento para aquellos que recaen. Por el contrario, el objetivo primordial del IRSG ha sido el utilizar la terapia local inmediatamente después de la quimioterapia de inducción, utilizando radioterapia en pacientes con enfermedad no resecable con la meta de preservar la forma y la función del órgano. El criterio de valoración es la supervivencia sin contratiempos, que intenta evitar la recaída y requerir terapia de salvamento. Un ejemplo de las diferencias en esos enfoques es lo siguiente. El más reciente estudio de IRSG (IRS-IV) utiliza radiación de forma rutinaria en todos los pacientes con tumores resecados de forma incompleta, y en todos los de subtipo alveolar. Los resultados de estos dos enfoques confirma que los ensayos IRSG dan como resultado una supervivencia sin contratiempos superior y mejor supervivencia general que la más reciente terapia MMT (MMT 89). En algunos subconjuntos de pacientes que se definen según el lugar primario, las diferencias en cuanto a supervivencia son mayores (extremidades, cabeza y cuello no parameníngeos); en otros, los resultados son grandemente similares (genitourinario). Sin embargo, la impresión general es que la supervivencia en la mayoría de los subconjuntos de pacientes es superior con el uso de la terapia local inicial, incluso la radiación. Sin embargo, en los ensayos MMT, a algunos pacientes se les excluye de una terapia local intensiva, lo cual podría reducir el potencial de morbilidades relacionadas con tales terapias.1,2,3,
Cuando el PDQ designa a un tratamiento como "estándar" o "en evaluación clínica", esto no debe tomarse como base para determinar si se otorgan reembolsos.
1 Stevens MC, Rey A, Bouvet N, et al.: Treatment of nonmetastatic rhabdomyosarcoma in childhood and adolescence: third study of the International Society of Paediatric Oncology--SIOP Malignant Mesenchymal Tumor 89. J Clin Oncol 23 (12): 2618-28, 2005.
2 Donaldson SS, Meza J, Breneman JC, et al.: Results from the IRS-IV randomized trial of hyperfractionated radiotherapy in children with rhabdomyosarcoma--a report from the IRSG. Int J Radiat Oncol Biol Phys 51 (3): 718-28, 2001.
3 Donaldson SS, Anderson JR: Rhabdomyosarcoma: many similarities, a few philosophical differences. J Clin Oncol 23 (12): 2586-7, 2005.
Rabdomiosarcoma infantil (estadios 1 a 4) sin tratamiento previo
Opciones de tratamiento en el manejo quirúrgico
El principio básico para el tratamiento quirúrgico inicial en niños con
rabdomiosarcoma es la resección completa del tumor primario con un margen
circundante de tejido normal, y una muestra de los nódulos linfáticos obtenidas
de la órbita de drenaje linfático. Existen unas excepciones importantes a esta regla
del margen normal (por ejemplo, tumores de la órbita y de la región
genitourinaria).1,2,3 El objetivo de resección amplia y completa del tumor
primario se aplica menos a pacientes que tienen cáncer metastásico confirmado en
el momento de la operación inicial, pero es una medida razonable si se puede
lograr el objetivo. Los pacientes con tumor residual microscópico después de
su escisión inicial parecen haber observado mejoras si un segundo procedimiento
quirúrgico con escisión mayor de la base tumoral antes de la iniciación de
quimioterapia logra la remoción completa del tumor.4 Debido a que el
rabdomiosarcoma puede surgir en tantos sitios primarios muscular y mesenquimal,
la atención quirúrgica deberá ajustarse a los aspectos únicos de cada sitio. A
continuación se da el manejo quirúrgico de los sitios primarios más comunes.
Cabeza y cuello
Si los tumores son parameníngeos, se deberá realizar un procedimiento de imagen por resonancia magnética (IRM) con contraste para revisar cualquier erosión del cráneo o posible extensión a la dura. En el último caso, se indica una tomografía computarizada (TC) con contraste del cerebro. También debe obtenerse una TC del cerebro con contraste si existe un déficit del nervio craneal. Si existe cualquier sospecha de extensión hacia la columna vertebral, se debe obtener una IRM con contraste de las vértebras y del líquido cefalorraquídeo (LCR) y examinarlos en busca de células malignas. En el caso de tumores de la cabeza y cuello, que son superficiales y no
orbitarios, es apropiado efectuar una escisión amplia siempre y cuando sea
factible y una muestra de ganglios linfáticos del cuello ipsilaterales de los
nódulos clínicamente envueltos resulta apropiados. Unas resecciones marginales
más estrechas (<1 mm) resultan aceptables debido a las restricciones anatómicas.
Siempre se deberán considerar los factores cosméticos y funcionales; sin embargo,
con las técnicas modernas, la resección completa en pacientes con tumores
superficiales no tiene que ser inconsistente con buenos resultados cosméticos y
funcionales. Equipos quirúrgicos especializados, multidisciplinarios han
realizado resecciones de tumores localizados en la parte anterior del cráneo en
áreas que anteriormente eran consideradas inaccesibles al manejo quirúrgico
definitivo, incluyendo las áreas nasales, senos paranasales y fosa temporal. Sin
embargo, estas técnicas solo deben ser tomadas en consideración en niños con
enfermedad regional local recurrente y enfermedad residual después de la
quimioterapia y radioterapia. En el caso de pacientes con tumores primarios en
la cabeza y cuello que se consideran no resecables, se considera que la
quimioterapia y radioterapia son la base del manejo primario de
rabdomiosarcomas.1,5,6,7,8,9 Los rabdomiosarcomas de la órbita no requieren
exenteración orbitaria en el momento del diagnóstico, sólo se necesita una biopsia
para establecer el diagnóstico.10,11 La biopsia es seguida de quimioterapia y
radioterapia, con exenteración orbitaria reservada para el número pequeño de
pacientes con enfermedad persistente o recurrente.7,12 A pesar de su sitio
parameníngeo, el rabdomiosarcoma del oído medio tiene un pronóstico favorable.8
Sitios en las extremidades
El procedimiento quirúrgico definitivo implica una amplia escisión local con extracción en bloque de una manga de tejido normal.1,2 La reescisión primaria podría resultar apropiada en aquellos pacientes cuyo procedimiento quirúrgico inicial deja residuos microscópicos de la enfermedad que pueden ser extirpados en un segundo procedimiento.4 Debido a la incidencia significativa de la expansión nodal en los tumores primarios de las extremidades (con frecuencia sin prueba clínica de la implicación), y debido a las implicaciones pronóstico terapéuticas de la implicación nodal, se recomienda una evaluación extensiva pretratamiento.13,14,15,16 El Comité sobre el sarcoma de tejido blando del Grupo Oncológico Infantil (STS-COG, por sus siglas en inglés) recomienda, de forma agresiva y sistemática, la toma de muestras ganglionares axilares para aquellos pacientes con tumores primarios de las extremidades superiores y nódulos clínica y radiográficamente negativos. También se recomienda el muestreo triangular de nódulos inguinal y femoral de aquellos pacientes con tumores primarios de las extremidades inferiores. Si hay presencia de nódulos clínicamente positivos, se recomienda hacer una biopsia de los nódulos proximales antes de tomar muestras de la región nodal implicada. La cartografía de los ganglios linfáticos centinelas es algo que se emplea en algunos centros para identificar los ganglios regionales que tienen mayor probabilidades de estar implicados, aunque su contribución no está aún claramente definida.16,17,18,
Sitios troncales
Los pacientes con lesiones en las paredes abdominales o torácicas, deberán seguir
las mismas pautas indicadas en las lesiones de las extremidades, o sea escisión
local amplia y un intento de obtener márgenes microscópicos negativos. Estas
resecciones podrían demandar el uso de materiales prostéticos. A las masas
voluminosas debe practicárseles una biopsia antes de administrarse quimioterapia
seguida de un resecado primario tardío, con márgenes negativos y reconstrucción.
La mayoría de los pacientes que presentan este tipo de tumores en estos sitios,
tienen enfermedad localizada en las que se puede llevar a cabo una resección con
márgenes negativos y por ende están relacionadas con una excelente supervivencia
a largo plazo.19,20,
El resecar la enfermedad intratoráxica o
intraabdominal podría no ser factible debido a la extensión masiva del tumor al momento del diagnóstico
y su extensión a órganos vitales.21 En dos estudios retrospectivos de niños con tumores retroperineales localizados, el resultado fue mejor para aquellos pacientes que recibieron quimioterapia inmediata en comparación con los pacientes que recibieron cirugía citorreductora antes de administrar otra terapia.22 El rabdomiosarcoma que surge de los tejidos alrededor del perineum o el ano, generalmente es avanzado (grupo III o grupo IV) al momento del diagnóstico. La supervivencia general luego de una terapia antitumoral intensiva en este sitio fue de un 49%.23 La excepción es
el rabdomiosarcoma que surge del árbol biliar, pero aún en esa ubicación, un
resecado total es difícilmente factible. El resultado es bueno a pesar de la
enfermedad residual después de la cirugía. Los drenajes biliares externos, aumentan de manera significativa el riesgo de complicaciones por infección postoperatoria. Por tanto, los drenajes biliares
externos y las recesiones agresivas del rabdomiosarcoma del tracto biliar no es
necesaria.24
El resecado quirúrgico completo seguido de quimioterapia ofrece una ventaja significativa en la supervivencia (73% vs. 34% a 44% sin ella) en aquellos pacientes que inicialmente presentaron enfermedad abdominal irresecable.21,
Sistema genitourinario
Los sitios primarios de rabdomiosarcoma infantil dentro del sistema
genitourinario incluyen el área paratesticular, vejiga, próstata, vagina, útero y vulva.
Las consideraciones específicas para el manejo quirúrgico de tumores que surgen
en cada uno de estos sitios se tratan en los párrafos a continuación.
Las lesiones adyacentes al testículo o cordón espermático deberán ser extraídas
por orquiectomía y resección del cordón espermático entero, la cual requiere
una incisión inguinal con control vascular proximal (por ejemplo, orquiectomía
radical).1,25 Se requiere de resección hemiescrotal de la piel cuando existe
fijación del tumor o invasión, o cuando se ha llevado a cabo una biopsia
transescrotal. Se ha descubierto que los tumores paratesticulares tienen una
incidencia relativamente alta de propagación linfática (26% en los estudios
IRS-I y II del Estudio Intergrupal del Rabdomiosarcoma [IRS, por sus siglas en inglés]),13 y todos los pacientes con
tumores primarios paratesticulares deberán tener un corte abdominal y pélvico
delgado y una tomografía axial computarizada (TAC) con contraste para evaluar la
complicación ganglionar. Para pacientes con menos de 10 años de edad, en grupo
Clínico I y cuya tomografía axial computarizada no muestra evidencia de
agrandamiento de ganglios linfáticos, no son necesarias muestras/biopsias
ganglionares retroperitoneales, pero se recomienda la repetición de una
tomografía computarizada cada 3 meses.12,26,27 Los pacientes, con tomografías
computarizadas positivas o insinuantes se recomienda muestras de ganglios
linfáticos retroperitoneales (sin disección formal de los ganglios), y el
tratamiento se basa en los hallazgos obtenidos en este procedimiento.3,28,29
En contraste, actualmente se requiere de una disección de estadificación retroperitoneal e ipsilateral de los ganglios linfáticos en los niños mayores de
10 años con rabdomiosarcoma paratesticular, en los Estudios Intergrupales del
Rabdomiosarcoma (IRSG) y los estudios del Comité oncológico de niños con sarcoma
de tejido blando (STS-COG). La disección de ganglios linfáticos no es algo que
se lleva acabo rutinariamente entre los adolescentes con rabdomiosarcoma
paratesticular en Europa. Los investigadores europeos tienden a depender más de
la evaluación radiográfica que de la evaluación quirúrgica de la complicación del
ganglio linfático retroperitoneal.25,26 Sin embargo, parece ser que la capacidad
de la tomografía computarizada para predecir la presencia de la complicación de
ganglios linfáticos necesita de mayor estudio.30,
La recuperación de la vejiga es una meta terapéutica importante para pacientes
con tumores que surgen en la próstata y en la vejiga. En casos raros el tumor
esta confinado a la cúpula de la vejiga y puede ser resecado en su totalidad. De
otra forma para preservar una vejiga funcional en aquellos pacientes con
enfermedad residual macroscópica, se ha utilizado quimioterapia y radioterapia
para reducir la masa tumoral,31,32 seguida cuando es necesario por un
procedimiento quirúrgico tal como la cistectomía parcial.33 La experiencia
previa con este enfoque fue decepcionante, sólo 20% a 40% de los pacientes con
tumores de vejiga/próstata permanecieron vivos y con vejigas funcionales 3 años
después del diagnóstico (70% de supervivencia en general a 3 años en los estudios
de IRS-II);33,34,35 la experiencia más reciente con los estudios de IRS-III e IRS-IV, que
usó quimioterapia y radioterapia más intensiva, mostró 55% de pacientes vivos con
vejigas funcionales después de 3 años del diagnóstico con una supervivencia
general a 3 años que excede el 80%.32,36,37 Por lo tanto, este enfoque terapéutico
continúa siendo un procedimiento de aceptación general con la creencia de que con
quimioterapia y radioterapia más eficaz continúe aumentando la frecuencia de
recuperación vesical. El procedimiento quirúrgico inicial en la mayoría de los
pacientes consta de una biopsia, lo que con frecuencia puede llevarse acabo
mediante del uso de guía de ultrasonido citoscopio, o revisión directa transanal.
Para pacientes con tumor maligno residual que ha sido confirmado mediante biopsia
después de haber sido sometido a quimioterapia y radioterapia, el manejo
quirúrgico apropiado podría incluir cistectomía parcial, prostatectomía o
exenteración (usualmente anterior con preservación del recto).
Muy pocos estudios constan de evaluaciones a largo plazo objetivas de la función de la vejiga, y los estudios urodinámicos, son importantes para obtener una evaluación precisa de la función de esta.
Los pacientes que han sido tratados con quimioterapia y radiación
para el rabdomiosarcoma que surge en la región de la vejiga/próstata, la
presencia de rabdomioblastos bien diferenciados en los especimenes quirúrgicos o
de biopsias obtenidas después del tratamiento, no parece estar relacionada con
una alta tasa de recurrencia y no constituye un indicador para procedimiento
quirúrgico como la cistectomía completa.36,38 Los resultados de un estudio
con pacientes indican que los tumores residuales de la vejiga con evidencias histológica de maduración, requieren más cursos de quimioterapia antes de que se haga la cistectomía.36 La cirugía debería ser una
opción, solo si las células tumorales malignas no desaparecen con el tiempo
después de tratárseles con quimioterapia y radiación. Debido a la limitación de
datos, no resulta claro si esta situación es análoga a pacientes con
rabdomiosarcoma que surgen en otras partes del cuerpo.
Para pacientes con tumores primarios genitourinarios de la vagina/vulva/útero,
el procedimiento quirúrgico inicial consiste por lo general en una biopsia
transvaginal. En general, la respuesta a la quimioterapia de los tumores
vaginales y de la vulva excluye la necesidad de cirugía radical inicial (por ejemplo, exenteración pélvica).3 Una intervención quirúrgica conservadora para
rabdomiosarcoma vaginal, con quimioterapia primaria y radiación adjunta cuando
sea necesario, parece resultar en una supervivencia libre de enfermedad,
excelente.39 A causa del pequeño número de pacientes con rabdomiosarcoma
uterino, es difícil tomar una decisión definitiva sobre el tratamiento, pero la
quimioterapia o radioterapia también resultan eficaces.39
Generalmente, no se requiere la exenteración de tumores primarios en estos
sitios, pero si fuera necesario, en la mayoría de los casos puede llevarse a
cabo con preservación rectal.
Sitios primarios poco frecuentes
Ocasionalmente el rabdomisarcoma surge en sitios diferentes a los anteriormente mencionados. Los pacientes con tumores en el perineo o el ano, tienen una alta probabilidad de implicación de los ganglios linfáticos regionales y muchos de los tumores pertenecen al histotipo alveolar no favorable. Las recomendaciones actuales consisten en tomar muestras de los ganglios linfáticos; y de ser factible, y sin morbilidad inaceptable; extirpar todo el grueso del tumor antes de comenzar la quimioterapia, lo cual deberá mejorar las probabilidades de cura.23 Uno de los sitios más inusuales es el diafragma. Los pacientes con estos tumores generalmente padecen de enfermedad localmente avanzada que no es macrorresecable inicialmente por su fijación a estructuras vitales adyacentes tales como el pulmón, los vasos grandes o el hígado. En esa circunstancia, la quimioterapia deberá iniciarse después de una biopsia diagnóstica con la intención de extraer el tumor residual un tiempo después.40 Los pacientes con rabdomiosarcoma de la laringe generalmente serán tratados con quimioterapia y radiación después de llevarse a cabo la biopsia, como una forma de intentar salvar la laringe.41,
Sitios metastásicos
La resección primaria de enfermedad metastásica es raramente indicada.42 La enfermedad metastásica persistente
del pulmón después de radiación y quimioterapia deberá también resecarse, cuando
sea posible, para que los pacientes logren estar libres de enfermedad, siempre
y cuando de pueda preservar la función pulmonar adecuada.42,
Opciones de tratamiento con quimioterapia
Todos los niños con rabdomiosarcoma deberán
recibir quimioterapia; la cantidad y duración de la quimioterapia deberá depender del análisis apropiado
de factores de riesgo.43,
Opciones de tratamiento estándar
Pacientes de bajo riesgo-
Para aquellos niños con los pronósticos más favorables,
uno de las consideraciones más importantes es mantener tasas de supervivencia
altas (>90%) mientras se reducen las consecuencias a largo plazo de la
quimioterapia. Según se observó en la secciones de información general y
clasificación por estadios de este sumario, el pronóstico favorable se define como
aquel en que el paciente presenta rabdomiosarcoma embrional en sito favorable
(como en el estadio 1) y rabdomiosarcoma embrional con ya sea enfermedad
completamente resecada (como en el grupo I) o enfermedad microscópica
residual (como en el grupo II) que se presentan en sitios desfavorables. Un subgrupo con prognosis favorable ha alcanzado grandes tasas de supervivencia
con regímenes quimioterapéuticos que solo usan vincristina (VCR) con
dactinomicina (DACT).44,45,46 Este subgrupo se define por sus tumores en sitios
favorables con resecado completo o enfermedad residual microscópica con ganglios linfáticos negativos, sitio
desfavorable con tumor pequeño y resecado completo, o sitio primario orbitario con
enfermedad residual macroscópica (Consultar la sección Información sobre los estadios para mayor información). En aquellos pacientes con un sitio primario orbitario, el
añadir ciclofosfamida a la VCR y a la DACT podría aumentar la tasa de
supervivencia sin enfermedad, pero no parece aumentar la supervivencia en si
(supervivencia a 5 años 95%).46,47 Dado los efectos tóxicos a largo plazo
asociados a la ciclofosfamida, el enfoque predilecto actualmente en los Estados
Unidos es tratar a estos pacientes con VCR y DACT y administrar
radiación a aquellos con enfermedad residual inicial posoperatoria utilizando el campo y la dosis apropiada.46 Otro subgrupo de población con pronóstico favorable ha alcanzado altas tasas de
supervivencia con el régimen quimioterapéutico que usa VCR y DACT combinado con
ciclofosfamida. Este subgrupo incluye pacientes con sitios favorables y ganglios
linfáticos positivos, pacientes con sitios favorables (excluyendo la orbita) y
enfermedad residual microscópica, o ganglios linfáticos positivos, y pacientes
con tumor grande en un sitio no favorable sin enfermedad residual macroscópica.
(Consultar la sección Información sobre los estadios para mayor información).
Pacientes de riesgo intermedio -
Los pacientes con pronósticos intermedios tienen tasas de supervivencia que van
de 55% a 70%. Esta categoría incluye pacientes con rabdomiosarcoma embrional en
sitio no favorables con enfermedad residual macroscópica (como en el grupo
III) y rabdomiosarcoma no metastásico alveolar en cualquier lugar. Para los
pacientes de pronóstico intermedio, VAC (VCR, DACT, y ciclofosfamida) es el
tratamiento quimioterapéutico estándar.44,45,46 El Estudio Intergrupal del
Rabdomiosarcoma (IRS-IV) aleó pacientes para recibir uno de dos regímenes
quimioterapéuticos. Uno de los regímenes combinó VCR y DACT con ifosfamida
(VAI),48 basado en la actividad de la ifosfamida contra el
rabdomiosarcoma.49,50 El otro régimen combinó VCR con ifosfamida y etopósido
(VIE).51 La combinación de ifosfamida y etopósido ha mostrado previamente una
actividad significativa contra el rabdomiosarcoma en los ensayos de fase II.52,
En el estudio IRS-IV, no hubo diferencia en los resultados entre estos tres
tratamientos, lo cual confirma que VAC permanece como la quimioterapia estándar
en niños con rabdomiosarcoma de pronóstico intermedio.29 Una comparación
en cuanto a la supervivencia llevada a cabo entre pacientes con tumores de histología embrional en IRS-IV que
recibieron dosis altas de ciclofosfamida (o el equivalente de ifosfamida) con
pacientes similares en IRS-III que recibieron dosis menores, indican que el uso
de dosis altas es más beneficioso para ciertos grupos de pacientes con riesgo
intermedio, sobre todo, aquellos pacientes con tumores en sitios favorables, o
con tumores en desfavorables pero que han sido sometidos a un resecado completo (pero no aquellos con rabdomiosarcoma embrional no resecable en sitios
no favorables).53 Para otros grupos de pacientes con riesgo intermedio, resultó factible la intensificación de la ciclofosfamida, pero esto no mejoró los resultados.54,
Pacientes de alto riesgo-
Los pacientes con enfermedad metastásica al momento
del diagnóstico (estadio 4) presentan un pronóstico precario con la terapia
actual, se necesita de nuevos enfoques de tratamiento para mejorar la tasa de
supervivencia en este grupo.46,55,56 La presencia de múltiples sitios metastásicos, implicación de la médula ósea, tener menos de un año, o más de 10 años y sitios primarios parameníngeos o en las extremidades, indican un pronóstico precario.55,57 En el estudio IRS-IV, se estudiaron tres combinaciones de pares de fármacos por adelantado dentro de un intervalo terapéutico: ifosfamida/etopósido (IE), vincristina/melfalán (VM),58 e ifosfamida/doxorrubicina (ID).59 La supervivencia general para aquellos pacientes que recibieron tratamiento con IE y ID fue comparable (31% a 34%) y mejor que en aquellos que recibieron tratamiento con VM (22%).58,59 Aquellos pacientes con
histología embrional y no más de dos puntos metastásicos, muestran tener significativamente un mejor pronóstico (supervivencia >47%) que otros pacientes con
enfermedad metastásica.55,
Opciones de tratamiento bajo evaluación clínica
Los siguientes son ejemplos de ensayos clínicos nacionales o institucionales en curso. La información sobre los ensayos clínicos en curso está disponible en el portal de Internet del NCI. (Nota: La información contenida en este enlace solo está disponible en inglés.)
- COG-ARST0331
:60 El ensayo de bajo riesgo sobre el rabdomiosarcoma embrional del Grupo Oncológico Infantil (COG, por sus siglas en inglés) incluye cuatro cursos iniciales de ciclofosfamida, utilizando una dosis tradicional moderada de 1,2 g/m², con vincristina y dactinomicina administrada cada tres semanas, seguida por radioterapia en la decimotercera semana en aquellos pacientes con tumores residuales microscópicos, locoregionales o macrocíticos. De forma subsiguiente, los pacientes reciben de 4 a 12 cursos de vincristina/dactinomicina dependiendo del estadio del tumor y el grupo clínico. El protocolo está diseñado para aumentar la eficacia del tratamiento mientras acorta la duración del tratamiento para un subconjunto de pacientes de bajo riesgo y reduciendo tanto la toxicidad aguda (mielosupresión) y la toxicidad a largo plazo (disfunción de la fertilidad).
- COG-ARST0531
:61 El protocolo del COG sobre el rabdomiosarcoma de riesgo intermedio comparará la quimioterapia estándar VAC versus VAC alternando con vincristina e irinotecán (VI). La radioterapia comenzará en la cuarta semana conjuntamente con VI para determinar el beneficio potencial del control local temprano en este grupo de pacientes.
- COG-ARST0431
:62 El ensayo de alto riesgo del COG, evaluará un régimen de tratamiento intensificado con vincristina/doxorrubicina/ciclofosfamida alternando con IE utilizando compresión de dosis a intervalos. El régimen incluye cursos de VI y VAC. También se evaluará la viabilidad y toxicidad de combinar VI con radioterapia.
-
El añadir inhibidores de la topoisomerasa-I, (topotecán o irinotecán) como
cursos de tratamiento al régimen VAC: Topotecán e irinotecán ha mostrado una actividad antitumoral significativa en modelos
de xenoinjerto de rabdomiosarcoma.63 El IRSG ha demostrado que el topotecán en
un fármaco activo contra el rabdomiosarcoma en pacientes sin tratamiento previo,
particularmente aquellos con histología alveolar.64 Las combinaciones de
ciclofosfamida con topotecán mostraron un gran índice de actividad en pacientes
con rabdomiosarcoma recurrente.65 Ciclofosfamida y topotecán han producido respuestas significativas en pacientes recién diagnosticados con rabdomiosarcoma en estadio 4; la supervivencia subsiguiente no fue diferente a los regímenes previos.66 El COG condujo un ensayo clínico aleatorio de VAC versus VAC alternado con VCR, topotecán y ciclofosfamida en pacientes con rabdomiosarcoma de riesgo intermedio.67 Los resultados están pendientes. El COG también ha evaluado la combinación de irinotecán con VCR en
niños que presentan rabdomiosarcoma metastásico (se excluye a los pacientes menores de 10
años con tumores embrionales).68 El irinotecán como fármaco único, administrado en horario de exposición prolongada (la infusión diaria de una hora de irinotecán 5 días a la semana por dos semanas), ha mostrado tener una función antitumoral significativa en aquellos pacientes con infiltraciones graves de rabdomiosarcoma embrional y alveolar.69,70,
-
Quimioterapia de dosis altas con rescate de células madre (SCR, por sus siglas en inglés): El SCR ha sido
evaluado en un número limitado de pacientes con rabdomiosarcoma.71,72,73,74 Este
enfoque de tratamiento, por lo general, emplea quimioterapia, radioterapia y
manejo quirúrgico convencionales durante aproximadamente 6 meses para lograr
reducción significativa en el volumen tumoral. A continuación los pacientes
reciben uno o dos cursos de quimioterapia mieloablativa y posteriormente SCR. Los
datos disponibles en la actualidad indican que el SCR no es beneficioso en la
terapia del rabdomiosarcoma desfavorable, y sólo debe usarse como parte de un
estudio clínico controlado.74,75,
Opciones de tratamiento del manejo de la radioterapia
La radioterapia es un método relativamente eficaz para lograr el control local
del tumor en pacientes con enfermedad residual microscópica o macroscópica
después de biopsia, resección quirúrgica inicial o quimioterapia. Los pacientes que han
tenido resección tumoral completa (grupo I) de histología embrional se
recuperan bien sin radioterapia,44,45 pero la radioterapia beneficia los
tumores en el grupo I con histología alveolar o no diferenciada.76 Una revisión de los ensayos europeos conducidos por el Grupo de Estudio Cooperativo Sobre el Sarcoma de Tejido Blando, llevado a cabo entre 1981 y 1998 y en el que se omitió la radioterapia en algunos pacientes del grupo II, mostró el beneficio de utilizar radioterapia como un componente del control tumoral local en todo el subconjunto de pacientes del grupo II (definido por la histología tumoral, tamaño del tumor y ubicación tumoral).77 El fracaso local luego de la radioterapia constituye el tipo de recaída predominante en los pacientes con enfermedad de grupo III. La implicación de los ganglios linfáticos al momento del diagnóstico predice un riesgo más alto de fracaso local y distante en comparación con pacientes cuyos ganglios linfáticos son negativos.78 Así
como en el manejo quirúrgico de pacientes con rabdomiosarcoma, las
recomendaciones para radioterapia dependen del sitio de la enfermedad primaria y
del grado de la enfermedad después de la resección quirúrgica. Sobre los pacientes con rabdomiosarcoma de la cabeza y el cuello, un informe dio cuenta de un control local excelente en 28 pacientes tratados con radioterapia de intensidad modulada (IMRT, por sus siglas en inglés) y quimioterapia durante un período de cuatro años. Se necesitan más estudios, pero el uso de IMRT y quimioterapia en los pacientes con rabdomiosarcoma de la cabeza y el cuello, podría resultar en efectos tardíos menos severos.79,
Para que el tratamiento de radiación al que se someten los pacientes pediátricos
se considere óptimo, es sumamente importante la presencia de un radiooncólogo,
técnicos en radiación y enfermeras especializadas en el tratamiento de niños. El
centro debería estar equipado con un acelerador lineal a la vez que con capacidad
de administrar terapia de haz de electrón. Debería haber disponible una
planificación computarizada del tratamiento con un sistema de
planificación tridimensional. Técnicas de administración de radiación, específicamente al tumor evitando el tejido normal (por ejemplo, radiación conformal, radioterapia de intensidad modulada o terapia con haz de protón) deben ser tomadas en cuenta.80
Opciones de tratamiento estándar
- La dosis radioterapéutica depende primordialmente del grado de la enfermedad
después de la resección quirúrgica primaria. En general, los pacientes con
enfermedad residual microscópica (grupo II) reciben radioterapia hasta
aproximadamente en 4,100 cGy,76,81 aunque dosis de 3,000-4,000 cGy pueden ser
adecuadas para pacientes que reciben eficazmente quimioterapia de fármacos
múltiples.82 Los pacientes de IRS-II con enfermedad residual macroscópica
(grupo III) que recibieron de 4,000 cGy a más de 5,000 cGy tuvieron tasas de
recidivas locales/regionales de más de 30%; las dosis más altas de radiación
(>6,000 cGy) han estado relacionadas con grados inadmisibles de efectos tóxicos a
largo plazo.83,84 Los pacientes del grupo III en la sección de tratamiento estándar IRS-IV
recibieron 5,040 cGy.85,86,
- El volumen tratado deberá determinarse dependiendo del grado tumoral al momento
del diagnóstico antes de resección quirúrgica y antes de quimioterapia.
Generalmente se usa un margen de 2 cm, incluyendo los ganglios clínicamente
afectados.76 Mientras que el volumen irradiado puede modificarse basado en
normas de tolerancia del tejido normal, la enfermedad residual macroscópica en el
momento de la radiación deberá recibir tratamiento con dosis totales.
-
En general, la sincronización de radioterapia permite la administración de
quimioterapia 2 a 3 meses antes de la iniciación de radioterapia, con la
excepción de pacientes con enfermedad parameníngea y con pruebas de extensión
de la meninge, para quienes la radioterapia generalmente se inicia tan pronto como sea posible.45,87 Generalmente, se administra radioterapia durante 5 a 6
semanas (por ejemplo, 180 cGy por día durante los 28 días de tratamiento), durante las
cuales por lo general se modifica la quimioterapia para evitar el fármaco
radiosensibilizador dactinomicina.
El IRSG llevó a cabo un estudio aleatorio dentro del protocolo IRS-IV que mostró que el aplicar radioterapia dos veces al día con 6 u 8 horas de diferencia con dosis de 110 cGy (horario hiperfraccionado) cinco veces al día, era posible, pero difícil de lograr con niños pequeños que requieren ser sedados dos veces al día. Los pacientes con tumores residuales masivos localizados fueron seleccionados de manera aleatoria para recibir radioterapia convencional de 5,040 cGy versus 5,940 cGy administrado mediante el horario hiperfraccionado de dos veces al día. No se ha demostrado ventaja alguna en términos de control local.88 Por tanto, la radioterapia convencional permanece como el estándar en el tratamiento de pacientes con rabdomiosarcoma y macroenfermedad residual.29,
Entre las modificaciones radioterapéuticas para sitios primarios específicos
recomendadas para pacientes de IRS-IV se encuentran las siguientes:85,86,
- Para pacientes con tumores orbitarios, deberán tomarse precauciones limitar la dosis al lente, la córnea, la glándula lagrimal y el quiasma óptico.
- Los pacientes que presentan tumor primario en la vejiga/próstata con una masa
pelviana grande que resulta de distensión vesical por obstrucción de salidas
reciben tratamiento a un volumen definido mediante estudios clínicos por imágenes
después de quimioterapia inicial.
- En las jóvenes con genitourinarios primarios, se debe proteger y si es posible mover los ovarios cuando reciban radiación a la pelvis o abdomen inferior.
- Los pacientes con enfermedad parameníngea con extensión intracraneal contiguo
al tumor primario o erosión ósea o parálisis del nervio craneal, no requieren
irradiación cerebral total o terapia intratecal, a menos que existan células tumorales presentes en el LCR al momento del diagnóstico.87 Deben recibir radiación en el lugar del tumor
primario original con un margen de 2 cm que incluye la meninge adyacente al
tumor primario 89 y la región de extensión intracraneal, también con un margen
de 2 cm, si hay presencia. Los pacientes con extensión intracraneal deberán
comenzar a recibir radioterapia antes de dos semanas una vez dado el diagnóstico.89,
- A pesar de que estos casos son poco comunes, cuando los niños presentan
tumores en el líquido cefalorraquídeo, presentan pruebas de enfermedad difusa de la meninges, o
tienen múltiple metástasis cerebral intraparenquimal de un tumor primario
distante, se tratan con irradiación cerebral total además de
radioterapia y quimioterapia para el tumor primario. También se puede administrar
irradiación a la espina dorsal en coordinación con otras terapias y bajo la
discreción del investigador o médico a cargo.
Opciones de tratamiento bajo evaluación clínica
Los siguientes son ejemplos de ensayos clínicos nacionales o institucionales en curso. La información sobre los ensayos clínicos en curso está disponible en el portal de Internet del NCI. (Nota: La información contenida en este enlace solo está disponible en inglés.)
- La braquiterapia que emplea ya sea implantes intracavitarios o intersticiales es
otro método de control local que está en investigación clínica y se ha empleado
en niños con rabdomiosarcoma, especialmente aquellos con tumores primarios
vaginales o de vulva.90,91,92,93 En un estudio pequeño, de una sola institución,
este enfoque de tratamiento se asoció con una tasa alta de supervivencia (85%) y
con la retención de una vagina funcional en la mayoría de las pacientes.91,
Otros sitios especialmente la cabeza y el cuello, han sido tratados con
braquiterapia.94 Los pacientes con enfermedad inicial del grupo Clínico III que luego tienen
enfermedad residual después de la quimioterapia con o sin cirugía retrasada
tienen la posibilidad de lograr control local con radiación en dosis de 4,000
cGy o más.95,
- En el estudio IRS V, se esta evaluando el papel que desempeña la cirugía de segunda exploración después de la quimioterapia de inducción, para determinar el impacto de dicha cirugía en el riesgo de recaída local y la capacidad de reducir la dosis de la radioterapia posoperatoria. Este estudio aplica a aquellos pacientes no metastásicos del grupo III que participan en el ensayo de riesgo intermedio (sitios no favorables, grupo III).
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61 Hawkins D, Children's Oncology Group: Phase III Randomized Study of Vincristine, Dactinomycin, and Cyclophosphamide (VAC) Versus VAC Alternating With Vincristine and Irinotecan Hydrochloride in Combination With Radiotherapy in Patients With Newly Diagnosed, Intermediate-Risk Rhabdomyosarcoma, COG-ARST0531, Clinical trial, Active.
62 Weigel B, Children's Oncology Group: Phase III Study of High-Dose Combination Chemotherapy Comprising Vincristine, Irinotecan Hydrochloride, Ifosfamide, Etoposide, Doxorubicin Hydrochloride, Cyclophosphamide, and Dactinomycin and Radiotherapy in Patients With Newly Diagnosed, High-Risk, Metastatic Rhabdomyosarcoma or Ectomesenchymoma, COG-ARST0431, Clinical trial, Active.
63 Houghton PJ, Cheshire PJ, Myers L, et al.: Evaluation of 9-dimethylaminomethyl-10-hydroxycamptothecin against xenografts derived from adult and childhood solid tumors. Cancer Chemother Pharmacol 31 (3): 229-39, 1992.
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67 Arndt CA S, Children's Oncology Group: Phase III Randomized Study of Vincristine, Dactinomycin, and Cyclophosphamide (VAC) Versus VAC Alternating With Vincristine, Topotecan, and Cyclophosphamide in Patients With Intermediate-Risk, Previously Untreated Rhabdomyosarcoma, COG-D9803, Clinical trial, Closed.
68 Pappo AS, Children's Oncology Group: Phase II Upfront Window Study of Irinotecan and Vincristine Followed By Multiagent Continuation Therapy and Radiotherapy in Patients With Newly Diagnosed Stage IV/Clinical Group IV Rhabdomyosarcoma, COG-D9802, Clinical trial, Closed.
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Rabdomiosarcoma infantil recurrente
Aunque un paciente con rabdomiosarcoma recidivante o evolutivo a veces puede
lograr una remisión completa con terapia secundaria, el pronóstico a largo
plazo es reservado en la mayoría de pacientes.1,2 El
pronóstico es más favorable (tasas de supervivencia a cinco años de 50% a 70%) en
niños que inicialmente presentaron enfermedad en estadio I o grupo I e histología
embrional y cuya recurrencia es local o regional.1,2 El pequeño número de niños
con histología botrioide con recaída, tienen un pronóstico favorable similar.1,
La mayoría de los niños con recaídas, tienen un pronóstico extremadamente
precario.1,
La selección de tratamiento adicional depende de varios factores,
incluyendo el sitio de la recidiva y el tratamiento previo, así como también
las consideraciones individuales de cada paciente. La combinación de
ifosfamida/etopósido tiene una actividad considerable en el tratamiento de niños
con rabdomiosarcoma recidivante en que no fueron tratados anteriormente con estos
fármacos.3 Otros regímenes que han demostrado acción contra el rabdomiosarcoma
recurrente incluye la combinación de dos fármacos carboplatino con etopósido 4,
y la combinación de tres fármacos ifosfamida con carboplatino y etopósido.5,6
La combinación de ciclofosfamida junto con topotecán ha mostrado ser activa en
pacientes con enfermedad recurrente o refractaria.7 La quimioterapia intensiva
seguida de una reinfusión autóloga de la médula ósea también está en
investigación para los pacientes con rabdomiosarcoma recidivante, aunque la
revisión de la data publicada no determinó un beneficio significativo en
pacientes que participaron en este enfoque sobre tratamiento de salvamento.8 Sobre la base de los datos provenientes del Grupo de Estudio Intergrupal del Rabdomiosarcoma.1 El Grupo Oncológico Infantil investiga en la actualidad un enfoque con base en el riesgo del tratamiento de rescate para pacientes de rabdomiosarcoma que han tenido su primera recaída o cuya enfermedad continúa en aumento. Los pacientes con recaídas que tienen un pronóstico favorable recibirán doxorrubicina/ciclofosfamida alternando con ifosfamida/etopósido. Aquellos pacientes con pronóstico precario y enfermedad medible, ingresarían a un estudio aleatorio con un programa de dos administraciones de irinotecán (5 veces por día durante una semana vs. 5 veces por día durante 2 semanas) en combinación con vincristina precedería el tratamiento con doxorrubicina/ciclofosfamida alternando con ifosfamida/etopósido. Los pacientes con pronóstico precario sin enfermedad medible, recibirían doxorrubicina/ciclofosfamida más un fármaco terapéutico en investigación alternando con ifosfamida/etopósido.
Nuevos fármacos que están en evaluación clínica en pruebas de fase I y fase II
deberán ser considerados para el tratamiento de estos pacientes.
El rabdomiosarcoma recurrente ha mostrado responder a la vinorelbina como fármaco terapéutico único 9 combinación de vinorelbina y ciclofosfamida de baja dosis,10 e irinotecán.11,
1 Pappo AS, Anderson JR, Crist WM, et al.: Survival after relapse in children and adolescents with rhabdomyosarcoma: A report from the Intergroup Rhabdomyosarcoma Study Group. J Clin Oncol 17 (11): 3487-93, 1999.
2 Mazzoleni S, Bisogno G, Garaventa A, et al.: Outcomes and prognostic factors after recurrence in children and adolescents with nonmetastatic rhabdomyosarcoma. Cancer 104 (1): 183-90, 2005.
3 Miser JS, Kinsella TJ, Triche TJ, et al.: Ifosfamide with mesna uroprotection and etoposide: an effective regimen in the treatment of recurrent sarcomas and other tumors of children and young adults. J Clin Oncol 5 (8): 1191-8, 1987.
4 Klingebiel T, Pertl U, Hess CF, et al.: Treatment of children with relapsed soft tissue sarcoma: report of the German CESS/CWS REZ 91 trial. Med Pediatr Oncol 30 (5): 269-75, 1998.
5 Kung FH, Desai SJ, Dickerman JD, et al.: Ifosfamide/carboplatin/etoposide (ICE) for recurrent malignant solid tumors of childhood: a Pediatric Oncology Group Phase I/II study. J Pediatr Hematol Oncol 17 (3): 265-9, 1995.
6 Van Winkle P, Angiolillo A, Krailo M, et al.: Ifosfamide, carboplatin, and etoposide (ICE) reinduction chemotherapy in a large cohort of children and adolescents with recurrent/refractory sarcoma: the Children's Cancer Group (CCG) experience. Pediatr Blood Cancer 44 (4): 338-47, 2005.
7 Saylors RL 3rd, Stine KC, Sullivan J, et al.: Cyclophosphamide plus topotecan in children with recurrent or refractory solid tumors: a Pediatric Oncology Group phase II study. J Clin Oncol 19 (15): 3463-9, 2001.
8 Weigel BJ, Breitfeld PP, Hawkins D, et al.: Role of high-dose chemotherapy with hematopoietic stem cell rescue in the treatment of metastatic or recurrent rhabdomyosarcoma. J Pediatr Hematol Oncol 23 (5): 272-6, 2001 Jun-Jul.
9 Casanova M, Ferrari A, Spreafico F, et al.: Vinorelbine in previously treated advanced childhood sarcomas: evidence of activity in rhabdomyosarcoma. Cancer 94 (12): 3263-8, 2002.
10 Casanova M, Ferrari A, Bisogno G, et al.: Vinorelbine and low-dose cyclophosphamide in the treatment of pediatric sarcomas: pilot study for the upcoming European Rhabdomyosarcoma Protocol. Cancer 101 (7): 1664-71, 2004.
11 Cosetti M, Wexler LH, Calleja E, et al.: Irinotecan for pediatric solid tumors: the Memorial Sloan-Kettering experience. J Pediatr Hematol Oncol 24 (2): 101-5, 2002.
Modificaciones a este sumario (08/17/2006)
Los sumarios del PDQ con información sobre el cáncer se revisan con regularidad y se actualizan en la medida en que se obtiene nueva información. Esta sección describe los cambios más recientes hechos a este sumario a partir de la fecha arriba indicada.
Rabdomiosarcoma infantil (estadios 1 a 4) sin tratamiento previo
Se añadió texto sobre tres ensayos clínicos del Grupo de Oncología Infantil para el rabdomiosarcoma de riesgo bajo, intermedio y alto.
Se revisó el texto sobre una revisión de ensayos europeos que mostraron el beneficio de utilizar radioterapia como un componente del control tumoral local en subconjuntos de pacientes del grupo II.
Información adicional
Qué es el PDQ
- PDQ® - Amplia base de datos del NCI sobre el cáncer (Nota: Esta información solo está disponible en inglés.)
- Descripción completa de la base de datos PDQ del NCI
Sumarios adicionales del PDQ
- Sumarios de información sobre el cáncer del PDQ®: Tratamiento en adultos
- Opciones de tratamiento para cánceres en adultos.
- Sumarios de información sobre el cáncer del PDQ®: Tratamiento pediátrico
- Opciones de tratamiento para cánceres pediátricos.
- Sumarios de información sobre el cáncer del PDQ®: Cuidado médico de apoyo
- Efectos secundarios del tratamiento del cáncer, tratamiento de las complicaciones del cáncer, y asuntos psicosociales concernientes.
- Sumarios de información sobre el cáncer del PDQ®:Tamizaje/Detección (Pruebas de Cáncer) (Nota: Estos sumarios solo están disponibles en inglés.)
- Pruebas o procedimientos que detectan tipos específicos de cáncer.
- Sumarios de información sobre el cáncer del PDQ®: Prevención (Nota: Estos sumarios solo están disponibles en inglés.)
- Factores de riesgo y métodos para aumentar la posibilidad de prevenir tipos específicos de cáncer.
- Sumarios de información sobre el cáncer del PDQ®: Genética (Nota: Estos sumarios solo están disponibles en inglés.)
- Genética de cánceres específicos y síndromes de cánceres hereditarios y asuntos éticos, legales y sociales concernientes.
- Sumarios de información sobre el cáncer del PDQ®: Medicina complementaria y alternativa (Nota: Estos sumarios solo están disponibles en inglés.)
- Información sobre tipos de tratamientos complementarios y alternativos para el cáncer.
Importante:
La presente información está dirigida principalmente al personal médico y a otros profesionales de la salud. Si usted tiene alguna pregunta relacionada con el presente tema, puede preguntar a su médico o comunicarse directamente con el Servicio de Información sobre el Cáncer al 1-800-4-CANCER (1-800-422-6237).
2006-08-17
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